A veces también necesito RESPIRAR.

Recuerdan esa sensación de los primeros días, la preocupación constante de “Ser buena madre”, de poder suplir todas sus necesidades, sin importar nada más, sin importar que nuestro cabello pareciera esponja, o que nuestra cara de mamá panda saliera de casa sin más preocupación que llevar completa esa pañalera, repleta de lo que realmente usábamos y lo que de pronto podíamos llegar a usar, a algunas madres les ocurre, que piensan en que pueden lastimar a su bebé obviamente sin intensión pero por algún mal movimiento lo hacen.(hablo de cosas mínimas no)

 

Salir de compras tampoco es lo mismo, así sea para comprar las cosas del bebé, hay tantos productos disponibles en el mercado que al comienzo la marca que uno ya conocía, tiene más variables y uno no sabe cuál será la mejor para su bebé, cada una de las cosas que hacemos antes y después del parto tienen una connotación interesante, saben, antes del nacimiento, toda gira entorno a nuestro cuidado porque dentro de nuestro cuerpo alberga esta hermosa criatura, entonces uno se arregla, porque no va a parecer la mujer embarazada que le cayó la rolla tras el embarazo, No señor! Va a clases prenatales de danza árabe, acuayoga o cuantas más se inventen, al fin y al cabo si las han inventado es por algo bueno para el bebé y para mi pero que sucede después del parto, pasamos a un segundo plano, porque priman las emociones ya mencionadas y podría incluir algunas más como: lactancia materna, cambio de rutina mía a establecer una rutina del bebé, para las que lo hacen, pensar en la parte económica para los gastos del nuevo integrante de la familia, tratar de equilibrar mi vida profesional, laboral o educativa con mi nuevo rol, seguir en contacto con la pareja y no perder esa esencia que nos hizo amarnos, asumir las responsabilidades que traen consigo la maternidad, como tareas domesticas a las cuales no estaba acostumbrada y la que más me ha afectado a mí, bueno me afectaba realmente después de dos años ya es uno el que se despierta primero, lidiar con todas las anteriores y sin poder dormir bien, la falta de sueño, descanso y tiempo para mí, así sea una simple pintadita de uñas, una salidita a caminar con una melodía diferente al Chu chu ua, Vaca Lola, Pajaro Carpintero y demás melodías que nos salvan la existencia mientras tratamos de conducir llevándolos en la aterradora silla para auto, ese valioso tiempo de Diana y Lorena juntas en un solo momento.


¡¡¡Y entonces cataplum!!! El desastre total y es que no me voy a quejar de mi compañero, considero que soy de las afortunadas que tiene ayuda por donde voltee a mirar, que no la allá aceptado es diferente, pero siento que ha sido la misma que tenemos en la cabeza de si mi mamá pudo con 2, 3 o 4 yo como no voy a poder con uno, pues no, no puedo porque es que también quiero y me merezco tiempo para mi, para mis cosas y si me alejo o si me exijo para hacer mis cosas no soy mala mamá, soy humana y tengo todo el derecho del mundo a ambicionar más cosas.

Para mí la maternidad cumple ciclos como en la vida y siento que hay que quemar cada etapa de ella sin prisa, pero es primordial no olvidar que sigo siendo la mujer a la que le gustan hacer cosas, leer libros, escuchar música, ir a conciertos y que el tiempo que le dedique a mi hijo sea más de calidad que cantidad.

¿Y ustedes que piensan de esto? Quiero leerlas.

 

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